martes, 17 de abril de 2012

Historia local de la infamia 2: Las oscuras razones de Abdulio Censontle

Lo que era a Abdulio, la situación se le estaba volviendo insoportable, sobre todo cuando comprendía que aquello no era más que una plebe y elemental falta de caracter. Sin embargo, lo peor vino después, cuando empezó a volverse incapaz de trabajar o ir a la despensa de la esquina.

        Al final (es decir, en los días en que lo encontramos tirado en medio de la acera, con una pea del putas) únicamente conseguía moverse a la acción con ayuda del remordimiento: sólo el sentirse vil y miserable le procuraba las pocas ganas que tenía de no tirar la toalla. Así es que se hizo ladrón de poca monta, mentiroso, onanista, puto barato... buscando las fuerzas necesarias para seguir viviendo.

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